Estrés docente, nervio vago, taoísmo y conexión social: una lectura desde la Teoría Polivagal
- drSalvador quiroz
- 20 ago 2025
- 5 Min. de lectura
Introducción
El trabajo docente implica mucho más que la transmisión de conocimientos: es una práctica profundamente relacional, donde la calidad del vínculo con los alumnos, colegas y autoridades educativas condiciona tanto el clima escolar como el bienestar del profesor. Sin embargo, estas interacciones pueden convertirse en un foco de estrés crónico, afectando no solo la salud mental, sino también la fisiología cardiovascular y autonómica de los docentes.
El estudio Teacher stress in social interactions in the light of polyvagal theory. An ambulatory assessment approach to teachers’ heart rate and heart rate variability (2023) ofrece un marco innovador al interpretar las respuestas fisiológicas de los maestros mediante la Teoría Polivagal, propuesta por Stephen Porges (1,2). Esta teoría plantea que el nervio vago es el eje de un sistema jerárquico de defensa y conexión social, capaz de modular la manera en que enfrentamos la amenaza o establecemos vínculos seguros.

El nervio vago y la Teoría Polivagal
El nervio vago es el décimo par craneal y la principal vía del sistema parasimpático. Sus ramas regulan funciones viscerales (corazón, pulmones, tracto digestivo), pero también desempeñan un papel crucial en la regulación emocional y social.
Según Porges (1):
El vago ventral (mielinizado, filogenéticamente más reciente) soporta la conexión social, favoreciendo la calma, la escucha y la comunicación empática.
El vago dorsal (no mielinizado, más antiguo) se asocia a estados de inmovilización o “apagado” frente al peligro extremo.
El sistema simpático intermedio activa la lucha o huida frente a la amenaza.
La variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV), especialmente en el rango de alta frecuencia, es un marcador indirecto de la actividad vagal ventral y, por lo tanto, de la capacidad del organismo para autorregularse y sostener interacciones sociales seguras (3,4).
Regresando al estudio del estrés docente en interacciones sociales, este trabajo midió frecuencia cardíaca (HR) y HRV en maestros durante su jornada laboral, analizando la variación según el tipo de interacción:
Con alumnos: se observaron elevaciones de HR y reducción de HRV en momentos de conflicto, lo que refleja activación simpática.
Con colegas y directivos: las interacciones con connotación evaluativa o jerárquica también desencadenaron disminución de la regulación vagal.
En contextos neutros o positivos: la HRV aumentó, sugiriendo activación del vago ventral y mayor conexión social.
Estos resultados apoyan la hipótesis de que el estrés docente modula directamente los circuitos autonómicos que sostienen la interacción social.
El nervio vago como mediador de conexión social en la docencia
Diversos estudios han confirmado que la actividad vagal está asociada con:
Capacidad de empatía y regulación emocional (5).
Reducción de reactividad al estrés y resiliencia psicosocial (6).
Mayor eficacia en contextos educativos, al facilitar un clima de confianza y seguridad (7).
Por ello, el nervio vago no puede entenderse solo como un regulador de la frecuencia cardíaca, sino tambien como un pilar biológico de la comunicación humana. En el aula, un maestro con buena regulación vagal puede sostener la calma en medio de situaciones tensas, favoreciendo la resolución de conflictos y la calidad pedagógica.
Implicaciones prácticas
Este marco tiene aplicaciones concretas en el cuidado de los docentes:
Entrenamiento en técnicas de regulación vagal: respiración diafragmática, canto, meditación y ejercicios de coherencia cardíaca han mostrado aumentar la HRV y mejorar la calma fisiológica (8).
Mindfulness y prácticas de atención plena: se asocian con mayor actividad vagal y menor reactividad al estrés social (9).
Programas de bienestar docente: incorporar la Teoría Polivagal en la formación profesional puede reducir el burnout y mejorar la calidad educativa.
El nervio vago, el Tao y la Medicina Tradicional China
Como describimos previamente la Teoría Polivagal describe al nervio vago como la base neurofisiológica de la conexión social y la regulación emocional. Este concepto encuentra un eco profundo en la visión taoísta y en la MTC, donde el equilibrio entre calma interior y armonía social es considerado esencial para la salud.
En el Taoísmo, el cuerpo es un microcosmos que refleja el orden del universo. El flujo libre de la energía vital (Qi) a través de los meridianos garantiza no solo la salud orgánica, sino también la calidad de las relaciones humanas. El nervio vago, al regular estados de calma y apertura, puede interpretarse como la expresión fisiológica de esa circulación armónica del Qi en la dimensión social.
En la MTC, el corazón (Xin) no solo gobierna la sangre, sino también la mente y la comunicación emocional (Shen). Cuando el Shen está equilibrado, la persona irradia confianza y calma; cuando se perturba, aparecen ansiedad, miedo y aislamiento. La teoría polivagal aporta un correlato moderno: la variabilidad cardíaca (HRV) como reflejo de esa estabilidad del Shen en interacción con otros.
El respirar profundamente o la respiración abdominal , una práctica taoísta milenaria, estimula el nervio vago ventral y mejora la HRV. Así, ejercicios de qigong, taichi y meditación taoísta coinciden con las recomendaciones actuales para fortalecer la resiliencia del sistema nervioso autónomo.
En este sentido, podemos decir que el nervio vago es el puente biológico de lo que el taoísmo y la MTC han descrito durante siglos: la capacidad de volver al centro, cultivar la calma interior y proyectar conexión auténtica con los demás.
Conclusión
El estudio sobre el estrés docente desde la perspectiva de la Teoría Polivagal enfatiza un proceso neurobiológico de co-regulación social. El nervio vago, a través de la HRV, emerge como un marcador clave de la capacidad de los maestros para sostener interacciones empáticas y resilientes.
Integrar la neurociencia de la conexión social con programas educativos y de salud ocupacional es una vía prometedora para proteger tanto la salud de los docentes como la calidad de la educación. A la luz del conocimiento tradicional ancestral es obtener el equilibrio entre la calma interior y la armonía social, lo cual es esencial para la salud.
Referencias
Porges SW. The polyvagal theory: phylogenetic substrates of a social nervous system. Int J Psychophysiol. 2001;42(2):123–146.
Porges SW. The polyvagal theory: new insights into adaptive reactions of the autonomic nervous system. Cleveland Clinic J Med. 2009;76 Suppl 2:S86–S90.
Thayer JF, Lane RD. Claude Bernard and the heart–brain connection: Further elaboration of a model of neurovisceral integration. Neurosci Biobehav Rev. 2009;33(2):81–88.
Laborde S, Mosley E, Thayer JF. Heart rate variability and cardiac vagal tone in psychophysiological research – Recommendations for experiment planning, data analysis, and data reporting. Front Psychol. 2017;8:213.
Kok BE, Fredrickson BL. Upward spirals of the heart: Autonomic flexibility, as indexed by vagal tone, reciprocally and prospectively predicts positive emotions and social connectedness. Biol Psychol. 2010;85(3):432–436.
Geisler FCM, Kubiak T. Heart rate variability predicts self-control in emotion regulation tasks. Biol Psychol. 2009;82(2):110–116.
Jennings PA, Greenberg MT. The prosocial classroom: Teacher social and emotional competence in relation to student and classroom outcomes. Rev Educ Res. 2009;79(1):491–525.
Lehrer PM, et al. Heart rate variability biofeedback increases baroreflex gain and peak expiratory flow. Psychosom Med. 2003;65(5):796–805.
Krygier JR, et al. Mindfulness meditation, well-being, and heart rate variability: A preliminary investigation into the impact of intensive Vipassana meditation. Int J Psychophysiol. 2013;89(3):305–313.




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